LA IMPORTANCIA DE LA PRESENCIA

“[..] las marcas necesitan aumentar continua y constantemente la publicidad para mantenerse en la misma posición. Según esta ley de la reducción de los beneficios, mientras más anuncios hay (y en razón de esta ley, siempre hay muchos), las marcas deben ser más agresivas si quieren mantenerse vivas”. 

Tal y como anuncia Naomi Klein en su libro de “No logo”, la evolución de una marca no entiende de crisis ni de pandemias, ni siquiera de leyes ni cambios estructurales. La personalidad de una marca es idéntica a la personalidad de una persona. Puede evolucionar pero no cambiar drásticamente su forma de manifestarse a los demás. 

Dejar de invertir presupuesto en comunicación solo crea que tu marca deje de hablar con su consumidor habitual. Hoy en día, la importancia de la presencia hace subir las ventas como la espuma. Haces ver al consumidor que realmente te importa suplir sus necesidades de una forma empática y cariñosa. Al existir tantas empresas que fabrican el mismo producto, solo nos queda para diferenciarnos el valor de la marca. 

El valor de una marca no se construye únicamente en base al producto, sino que en su comunicación demuestra que “lo que dice” y “lo que hace” mantiene una dulce y equilibrada sinergia. 

Pero, ¿Es únicamente necesario quedarse en el paso de la publicidad? ¿Por qué los marketinianos insisten en que la presencia cara a cara es vital a la hora de seguir creando un discurso? Ese consumidor del que hablábamos anteriormente, que no le importa solo eliminar esa necesidad sino que también exige recibir ciertos valores, encuentra ya casi imprescindible que la marca en cuestión le fabrique experiencias únicas y le envuelva en un aura de emociones que le lleven al éxtasis. 

De ahí que sea indispensable seguir creando eventos que mantenga al consumidor expectante de lo que va a ocurrir después. Creándole un mundo paralelo del que vivimos. La necesidad actual del consumidor no se relaciona con los productos sino con las aventuras del que es adicto. 

En épocas de crisis económicas, no solo sufren las empresas, sino que el individuo en particular ve aburrido su falta de consumición de ciertos productos a los que antes estaba acostumbrado. Hay que seguir creando ese “empujoncito” para que ese consumidor no se sienta desamparado por su marca. Porque, recordemos que no consume productos, sino valores. 

“Tal como predijeron los publicitarios a comienzos de la recesión, las empresas que se salvaron de la crisis fueron las que prefirieron el marketing de valor: Nike, Apple, The Body Shop, Calvin Klein, Disney, Levi’s y Starbucks. A estas marcas no solo les iba bien, sino que la publicidad constituía un aspecto cada vez más importante de su actividad. Para estas empresas, el producto visible solo era el contenido de la producción real: la marca. Integraban la idea de la marca en el armazón mismo de sus empresas”.

Se viene estudiando desde la crisis de los 90, que la falta de una reiterada comunicación entre marca y consumidor solo nos lleva a vivir en un “mercado de bienes de consumo”

“En la conferencia anual de la Asociación Estadounidense de Anunciantes Nacionales de 1988, el presidente Graham H. Phillips de Ogilvy & Mather, advirtió a los ejecutivos de que no se rebajaran a participar en un “mercado de bienes de consumo” en vez de uno basado en la imagen. “Dudo de que a alguno de ustedes le gustara un mercado de bienes donde solo se compite con los precios, las promociones y los acuerdos comerciales, elementos que la competencia puede duplicar fácilmente, lo que nos llevaría a ganar cada vez menos, a la decadencia y a la bancarrota”.”.

Cuando decimos que la importancia de la presencia es esencial para una marca y un consumidor, no es únicamente por una reiteración del mismo mensaje por parte de las agencias, sino que es un hecho que no podemos dejar en el olvido. Se ha consagrado como la base del buen uso de la comunicación de marca. 

Lo que nos lleva al hecho de que, no importa lo que ocurra, tu agencia de confianza siempre encontrará la manera de facilitarte el camino hacia una correcta y exitosa carrera en comunicación de tu marca con tu cliente. 

Fuentes

  • No logo, el poder de las marcas por Naomi Klein