Pero… ¿cuándo comienza el show?

¡La pregunta tiene trampa! Muchos de los que lean el título creerán que estoy preguntando por la hora de empezar un espectáculo… y sin embargo, es una invitación para reflexionar y para aprender algo sobre un concepto que las grandes factorías del entretenimiento llevan haciendo desde hace mucho tiempo. Volvamos a formularla… pero en contexto.

Entras a un teatro. Tienes tus entradas en la mano y te diriges tranquilamente a tu butaca. Es posible que aparezca personal de acomodación y te ayude en esta tarea. Te sientas, miras el reloj… y si todo va según lo previsto, en 18 minutos comenzará el espectáculo que tanto tiempo llevas esperando. Hasta aquí, todo normal. De hecho, todo bastante previsible.

Ahora vamos a cambiar la historia.

Tienes tus entradas en la mano. Fuera, antes de acceder al recinto, ya te has llevado la primera sorpresa. Una araña gigante se sitúa sobre las puertas de acceso. ¡Wow! Podríamos decir que el espectáculo ya ha comenzado.

Así nos recibía la fachada del Teatro Calderón el día que fuimos a ver «La Familia Addams», una divertida comedia de Broadway para toda la familia de la mano de LetsGo . Es decir… podríamos decir que el «show» ha comenzado casi desde que tu vista alcanza el teatro. Esta decoración te prepara, te introduce en la temática y, en general, te crea una experiencia mucho más completa.

Es muy importante el concepto «Pre Show» para cautivar al espectador desde mucho antes del arranque del espectáculo en sí. La gran familia creativa de Cirque Du Soleil es gran conocedora de este fenómeno y lo ha convertido en su seña de identidad. Además de «Le Grand Chapiteau«, de inconfundible presencia desde antes que los espectadores lleguen al parking, la compañía apuesta por un anillo externo donde se ubican taquillas, tiendas, photocalls, stands de los patrocinadores y, en la mayoría de las ocasiones, un arco de entrada: elementos más que suficientes para subir las pulsaciones de los impacientes espectadores. Una vez en el interior de la carpa, la diversión -y las oportunidades para gastar unos cuantos euros- continúan: tienda oficial con merchandising del espectáculo, de la compañía, pantallas de vídeo con fragmentos de próximos shows, bares con bebidas, comida, palomitas… y una cuidada iluminación y música ambiental. Un espectador de Cirque Du Soleil acude de forma anticipada con casi 55 minutos de media para disfrutar de todos estos «preliminares».

Pero es dentro, una vez en sala… cuando realmente la dirección creativa de cualquier espectáculo se la juega. Algunos elementos fundamentales a cuidar son:

  • Sonido: mantener una música ambiente, no demasiado alta, que ponga en contexto al espectador. Si además se añaden efectos de sonido de forma esporádica, los asistentes una vez ubicados, estarán atentos por si ocurren cosas que se les puedan escapar.
  • Iluminación: Nada como una cuidada iluminación que escape de la convencional para que la inmersión sea total. Utilizar colores propios de la escenografía, del propio show o de la cartelería sobre el público les hará sentirse parte casi activa de la experiencia que están viviendo.

  • Escena: Existen muchas formas de recibir al público. En ocasiones, a telón descubierto, ofreciendo la primera escena del espectáculo. Es importante en este momento que la iluminación sea muy inferior a la que después tendrá. O bien una configuración de luces totalmente diferente. Incluso, en algunos musicales, algo muy utilizado es dejar bajada una gasa que está en las primeras varas. Con algunas máquinas generadoras de niebla el efecto es increíble.

  • Más allá del escenario: Muchos espectáculos hacen que el propio patio de butacas se convierta en parte activa del show. «Sacar» parte de la escenografía hacia las primeras butacas, decorar elementos fijos del recinto con elementos efímeros del espectáculo… ¡y la interacción de actores / dinamizadores mientras el público se acomoda! (También un recurso muy utilizado en circo).

  • Los avisos: Tanto para anunciar los minutos que quedan para el show como la locución con los principales avisos y recomendaciones deben ser personalizados para cada espectáculo, utilizando a ser posible música, efectos y voz que sean adecuados a la temática del espectáculo. Por ejemplo, los avisos para un espectáculo de humor deben contener toques de humor. Es el caso de espectáculos como los de Les Luthiers o Manu Sánchez.

Un caso espectacular donde se combina todo lo anterior, y se le suma el cambio del sistema de asientos es «Cabaret«, donde nos podemos sentar en auténticas mesas del famoso «Kit Kat Club», pedir una copa y disfrutar del afamado musical.

¡Un punto muy importante! Quiero dejar este apartado bien señalado ya que muchas veces se comete el error de no prestarle la atención necesaria. Hablamos de algo que para muchos es objeto de coleccionismo: el programa de mano.

Con el programa de mano comienza todo. Porque ya tenemos una guía, un elemento físico que nos hace partícipes del espectáculo que vamos a presenciar.  Normalmente es un folleto que nos entregan o bien el acomodador del teatro, una azafata en una zona de hospitality o bien el taquillero junto con la entrada en el momento de la compra.

En ocasiones encontramos otros folletos, que unas veces se paga una cantidad simbólica y otras lo regalan. En este caso, se trata de un librito con más información sobre el staff, sinopsis, fotos, promoción de otros espectáculos…

Aunque sin duda, destacamos el llamado “programa de lujo” que se suele encontrar en la tienda del hall del teatro, junto con otros productos oficiales. Normalmente incluye fotos de mucha calidad, entrevistas, reparto completo, palabras y reflexiones de dirección, producción, algunos secretos tras el telón, letras de las canciones en caso de ser un musical, recortes de prensa y críticas (positivas) de medios especializados, así como contenido exclusivo dedicado a los más fans.

(Esta foto de El Rey León es cortesía de TripAdvisor)

El Ministerio de Cultura y Deporte dispone de un fondo de programas de mano. Constituyen la fuente de información de mayor relevancia para el estudio del teatro en España desde el año 1843 hasta nuestros días, especialmente en los teatros madrileños, garantizando que todo tipo de usuarios pueda acceder a la información, ofreciendo un servicio público de calidad. El principal objetivo es permitir a los investigadores acceder a la colección de programas de teatro.

Por el momento, creo que tenemos una visión general de algunos elementos que nos hacen poder disfrutar de un espectáculo antes de lo que creíamos. Éstos y otros muchos aspectos son necesarios para que la experiencia del espectador sea completa.

Así que a la pregunta… pero ¿cuándo comienza el show? Podríamos decir que… ¡Ya!